Muy bien, esto es un libro online en un blog. Entiendo lo del prólogo y lo de los capítulos, pero qué son estos "badbeats"?
Son pequeños fragmentos paralelos al libro, son una manera de matar el gusanillo entre capítulo y capítulo. Otros puntos de vista.
Son, simplemente luces y sombras, experimentos.

dimarts, 1 de març del 2011

Badbeat 02 - Polvo de estrellas




Polvo de estrellas




Somos polvo de estrellas.
Lo oí el otro día en la radio, al parecer todo lo que nos rodea –o, por lo menos, los elementos que lo componen– estuvo en algún momento dentro de una estrella. ¡Eh! A mí no me miréis, yo únicamente agujereo montañas, lo dijo un tipo que ha pasado más tiempo estudiando del que yo he estado sobrio.

El viento de la noche se arremolina entre la hierba alta, y canta entre murmullos.

Así pues, somos polvo de estrellas. ¡A nuestra salud, entonces!

Douglas levanta la cerveza al cielo estrellado y toma un largo trago. Luego la deja sobre el capó del pequeño camión, junto a sus tres hermanas ya vacías. El aire de medianoche es fresco y agradable, el olor a tierra es olor de orgullo y satisfacción. Los ojos le brillan. No todos los días se hace historia. Levanta la cerveza de nuevo hacia las estrellas y la apura de un trago, luego anadea hasta la cabina del camión y rescata a la hermana perdida de entre las fauces del malvado barreño de hielo que la mantenía prisionera. ¡Ha! Beneficios de ser un ciudadano, te puedes permitir el lujo de malgastar agua en enfriar tus cervezas. Antes de volver a salir enciende la radio del camión.

*Zzkkt*
…fría noche en el páramo, Bruce os desea una feliz borrachera y os dice: es la hora… ¡del rock!

Douglas sonríe divertido –¡Me parece que te llevo ventaja en eso!– Y para dar más énfasis a sus palabras, vacía ávidamente parte de la botella. 

I was a highwayman. Along the coach roads I did ride
With sword and pistol by my side
Many a young maid lost her baubles to my trade
Many a soldier shed his lifeblood on my blade
The bastards hung me in the spring of twenty-five
But I am still alive.

Era una de las canciones favoritas de su padre. Recordaba más de una calurosa tarde en la cabina del viejo camión (un poderoso SandStorm-V8 de un esforzado color azul): la mirada puesta en la carretera viendo algo que nadie más podía ver, escuchando la canción a través de las brumas del tiempo. No por primera vez, Douglas se pregunta si su padre habría estado orgulloso de él. El suyo fue un servicio mucho más duro: la guerra por Rocabarra duró casi seis años, y las leyendas sobre lo que ocurrió durante el levantamiento de Puenteamargo eran suficiente para darle pesadillas a cualquiera durante semanas. Nunca le habló de nada de eso; Dios, por lo que él sabía, nunca habló de nada de eso con nadie.

I was a sailor. I was born upon the tide
And with the sea I did abide.
I sailed a schooner round the Horn to Mexico
I went aloft and furled the mainsail in a blow
And when the yards broke off they said that I got killed
But I am living still.

Quizá era esto lo que lo mantenía prisionero de sus recuerdos; el hecho de no hablarlos con nadie quiero decir. Era otra época: hombres duros para tiempos duros, y todo eso. Ahora veía, como no podía ver entonces, como la culpa, la rabia y la soledad lo habían convertido en alguien incapaz de tener relaciones, de escapar de sí mismo. Llevaba tanto tiempo inmerso en esa locura, que ni siquiera recordaba lo que era estar cuerdo.

I was a dam builder across the river deep and wide
Where steel and water did collide
A place called Boulder on the wild Colorado
I slipped and fell into the wet concrete below
They buried me in that great tomb that knows no sound
But I am still around…
I'll always be around… and around and around and around and around

Sí, probablemente su padre habría estado orgulloso de él, o de su trabajo por lo menos. No su padre taciturno, el hombre callado que cargaba con tanto peso a sus espaldas, sino aquél que emergía de vez en cuando de entre los silencios, el hombre afectuoso que le descubrió la música y con el que aprendió a conducir. Sin duda ese hombre se habría sentido orgulloso de lo que habían logrado aquí. Sonrió y bebió. ¡A tu salud viejo!

I fly a starship across the Universe divide
And when I reach the other side
I'll find a place to rest my spirit if I can
Perhaps I may become a highwayman again
Or I may simply be a single drop of rain
But I will remain
And I'll be back again, and again and again and again and again…

Las estrellas seguían brillando en el cielo, pero ahora las cubría un manto húmedo y trémulo que las emborronaba. Mírate, un hombre adulto llorando como un veterano que ha perdido la chaveta. Se limpió los ojos con el dorso de la mano. Te haces viejo, Douglas, ya no puedes beber sin ponerte nostálgico.
Pero se sentía feliz.
A sus espaldas el valle se abría como un mar de vida tranquila, una inmensidad que de día pintaba el mundo de verde y dorado, transmutado por la mística nocturna en oleaje de plata. Al fondo, destino de mil serpenteantes caminos, justo en medio del llano se alzaba Ávalon, la torre de luz, como la pupila de un ojo que escrutaba perennemente los cielos. La inspiración a la grandeza.
Douglas se dio la vuelta y miró la grotescamente enorme boca del túnel. Si uno se mantenía muy en silencio casi podía oír el mudo lamento de la montaña, un susurro que se extendía a lo largo de kilómetros.

Quizás seamos polvo de estrellas –pensó–, pero en las fauces de la montaña, bajo millones de toneladas de roca, cuando el calor era tan intenso que apenas si se podía respirar, lo que brillaba con más fuerza era la esperanza de los hombres que abrían un camino hacia el futuro.






dimarts, 22 de febrer del 2011

Badbeat 01 - Bruce, you are drunk!



Bruce, you are drunk!


Biiip


¡Sí, amigos, esa era nuestra señal horaria informándonos de que cruzamos el umbral de las dos de la madrugada!  Soy Bruce Lexington-Gunner desde la torre de la KBBS y empieza “¡Estás borracho, Bruce!”; durante las dos próximas horas os invito a emborracharos de música conmigo, aquí, en la 99.5FM.
Pero antes, os recuerdo que sólo faltan diez días para la gran celebración. Poco a poco nos van llegando nuevas notícias sobre los festejos y –¡uau, amigos! – os aseguro que este año serán algo fuera de lo común. A parte del ya tradicional desfile conmemorando la rendición de Rhoda, este año podréis disfrutar de varios conciertos y banquetes. Además como medida excepcional, y para celebrar la inauguración de las nuevas granjas, se ha decretado dia libre de tasas e impuestos para cualquier venta o actividad inferior a los 10.000 galones. Se rumorea que los festejos pueden costar más de diez millones y que dentro de unos días se anunciará una maratón especial de juegos como nunca antes se ha visto.  Si queréis venir a celebrar con nosotros los veinte años de paz, la KBBS realizará un programa especial abierto al público durante todo el día en la plaza de Gaernw Saba.
Y ahora, amigos, tanto si os encontráis en algún bar de la subciudad como si combatís el frío de la noche en el páramo, Bruce os desea una feliz borrachera y os dice: es la hora… ¡del rock!



I was a highwayman. Along the coach roads I did ride…



   

divendres, 4 de febrer del 2011

Prólogo

Prólogo

En mis sueños el mundo sigue siendo verde y azul.
Despierto. Dentro de la cápsula todo es negro, o, quizás, es que mis ojos aún no recuerdan como abrirse. Despierto. Me siento confuso, como si mi cuerpo fuera de plomo, el peso de la oscuridad intenta arrastrarme de nuevo hacia las profundidades del abismo. Despierto. El tiempo toma cuerpo y dimensión, durante el largosueño todo carece de significado y los sueños se relentecen hasta casi detenerse. Despierto. Soy consciente del transcurrir de los minutos; hace un buen rato que empezó el despertar, quizás una veinteava parte de ciclo. El guardián anterior no ha venido a ayudarme. Algo anda mal.
Poco a poco tomo conciencia de mi mismo. Alargo una mano; tengo que salir de la cápsula. El brazo pesa media tonelada y al moverlo tengo la sensación de abrirme paso entre agua densa. La mano se apoya débilmente en el rugoso interior de la cubierta protectora. La aspereza y el frío que me transmite ayudan a despertarme. Respiro. Despacio. Lentamente fuerzo una abertura a través de la que pueda salir. Fuera únicamente hay oscuridad profunda.
Una brisa fresca me acaricia la cara. Cuando me siento con fuerzas, me aferro al borde de la abertura y salgo de la cápsula. El suelo está frío y capas de polvo se me pegan al cuerpo. Aquí la temperatura es significativamente más baja que dentro y, de repente, soy plenamente consciente de mi desnudez. A estas alturas mis ojos ya se han puesto en funcionamiento y se han adaptado a la oscuridad. Busco la taquilla. Dentro encuentro un uniforme en un estado bastante avanzado de deterioro, pero me lo pongo de todos modos. Huele extraño, con un olor entre acre y viejo. Resulta evidente que alguien ha descuidado el mantenimiento. Durante un instante intento recordar a quién debo relevar, pero me resulta imposible visualizar su cara. Tengo la mente embotada y el cuerpo adormecido y débil.
Intento maldecir, frustrado, pero me arrepiento inmediatamente cuando la garganta me recuerda que lleva años seca.
Entonces veo la cajita plateada. Los recuerdos vuelven como la marea. La recuerdo, es... importante? Ella me la dió. Para que la recordara, para no olvidar. Me la dio en otra vida, diez sueños atrás, en el crepúsculo de un mundo moribundo, hace más de cien años. Se la dio a alguien que ya no existe, al hombre que recordaba el sabor de sus besos, el sonido de su risa, a aquél que había explorado cada rincón de su cuerpo y había trazado un mapa de su alma. El viento del olvido y los largosueños me habían robado los detalles, las pequeñas cosas que daban lugar a la nostálgia. Ni siquiera recodaba su rostro y, a pesar de todo, de algún modo seguía aferrándose a mi memoria.
* * *
Los pasillos tienen el mismo aspecto abandonado que la habitación. Subo por una escalera tubular, tengo que llegar a los niveles superiores. Allí están las secciones habilitadas para el guardián en activo y si mi predecesor sigue vivo, será donde lo encontraré.
Para cuando consigo ascender los siete niveles que me separan del superior, me arden las piernas y sudo y resuello con fuerza. La buena noticia es que he encontrado a quién debo relevar. La mala es que está muerto. Le cayó encima la mitad del techo de la sala de control, con lo que parece ser el colapso de gran parte del nivel. Jodida suerte. Al parecer murió hace mucho tiempo, de su cadáver únicamente queda el esqueleto. Se puede ver por donde se le quebraron las piernas sepultadas.
Hago una pequeña exploración. Me revela lo que me temía: casi dos tercios del nivel están sepultados, incluyendo los laboratorios, la sala común, los dormitorios y, como no podía ser de otra manera, el acceso al exterior.
No todo son malas noticias, las letrinas han quedado intactas, y parece que hay flujo de agua en las duchas. Bebo. Me alivio. Me ducho. El agua recorriendo mi cuerpo me produce un placer indescriptible. Hay varias despensas que han sobrevivido. Comida preservada hace más de un siglo, raciones especialmente diseñadas para contener todos los nutrientes necesarios para mantener a buen soldado en funcionamiento; al parecer no quedaba sitio para el sabor. Como. Mataría por un poco de mantequilla y miel.
Ahora puedo pensar con más claridad, y me doy cuenta del problema y lo que representa. También me doy cuenta de que esto no puede haber pasado, el refugio se construyó con múltiples medidas de seguridad, se preparó para que durara hasta el fin de los tiempos si fuese necesario.
Quizá no todo sea mala suerte, al parecer la parte más septentrional ha quedado relativamente intacta.
La sala de sensores tiene daños mínimos, puede que encuentre alguna respuesta. He de reconocer que los sensores jamás han sido mi fuerte, no soy un sabio, pero fui adiestrado en su uso y, si no fuese capaz de conseguir un alineamiento óptimo, jamás habría sido escogido para esta misión.
El primer contacto siempre es brusco, mareante... concentrarse, eliminar distorsiones, proyectarse y…  de repente, darte cuenta de que tu mundo está patas arriba, y de que algo ha ido mal, muy, muy mal.